politics
январь 8, 2026
Nicaragua mencionada en los antecedentes del caso del Cartel de los Soles, pero no en la acusación vigente contra Maduro en Nueva York
Aunque Nicaragua figura en los antecedentes judiciales del caso del Cartel de los Soles como país de tránsito del narcotráfico, no aparece mencionada en la acusación vigente contra Nicolás Maduro presentada en Nueva York. La omisión, sin embargo, no implica por ahora una exoneración: el juicio contra el líder chavista abre la posibilidad de que afloren nuevos detalles sobre el papel del régimen Ortega-Murillo en las rutas de la cocaína hacia Estados Unidos, tal como lo advirtió el Departamento de Estado en su designación de 2025.

TL;DR
- Nicaragua is mentioned in the judicial background of the Cartel of the Suns drug trafficking case as a transit country for cocaine from Venezuela.
- The current indictment against Nicolás Maduro does not explicitly name Nicaragua as a drug transit point, unlike Honduras, Guatemala, and Mexico.
- Legal experts believe that details emerging from the trial against Maduro could potentially implicate Nicaragua under Daniel Ortega and Rosario Murillo.
- Previous accusations, specifically concerning Hugo "el Pollo" Carvajal, detailed an episode where cocaine was to be flown from Venezuela to Nicaragua, en route to Mexico and the US.
- An anonymous investigator suggests Nicaragua has functioned as a 'travel agent' for drug traffickers and a money laundering site, facilitating transactions rather than being a major hub for drug transit.
- In September 2025, the US Department of State designated Nicaragua as a key country in drug transit, separate from the Maduro trial.
- Cooperation between the US and Nicaragua on counter-narcotics efforts has stalled, with the DEA withdrawing in June 2025 due to lack of cooperation from the Sandinista regime.
- The US cites human rights violations and corruption in Nicaragua as reasons for its reduced cooperation and imposition of sanctions.
En los prolegómenos del caso de narcotráfico contra el Cartel de los Soles que tramita la justicia de Estados Unidos, es decir, en sus antecedentes judiciales, se menciona explícitamente a Nicaragua como país de tránsito para la cocaína expedida desde Venezuela. Sin embargo, en la actual acusación en contra del derrocado Nicolás Maduro, el país no figura como puente de trasiego de estupefacientes hacia el norte, como sí se mencionan Honduras, Guatemala y México.
El Tribunal Federal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, que se ha convertido en el principal banquillo contra el narcotráfico regional, sí habla de “Centroamérica” como un corredor para el tráfico de drogas, lo cual, para juristas vinculados a este tipo de casos, deja abierta la puerta a que en el juicio contra Maduro y su esposa, Cilia Flores, puedan aflorar detalles que comprometan a la Nicaragua gobernada por Daniel Ortega y Rosario Murillo, una dictadura aliada del chavismo.
La acusación contra Maduro lo señala por “conspiración para el narcotráfico internacional, narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a territorio estadounidense y vínculos con organizaciones armadas”. Uno de los principales sostenes de la acusación vigente contra el dictador derrocado este 3 de enero de 2026, tras una intervención militar ordenada por el presidente Donald Trump, fue el expediente formulado por la justicia estadounidense en 2011, inicialmente contra Hugo “el Pollo” Carvajal, exjefe de la inteligencia militar chavista, y ampliado en 2019 mediante una acusación sustitutiva que incorporó cargos por narco-terrorismo contra Maduro, Diosdado Cabello y otras altas figuras del régimen venezolano.
Carvajal se declaró culpable en junio de 2025 y ahora es uno de los tres testigos clave con los que cuenta el fiscal Jay Clayton para intentar demostrar las millonarias transacciones mafiosas en las que Maduro habría tenido un rol protagónico.
En la acusación contra Carvajal no solo se menciona a Nicaragua como punto de trasiego, sino que se detalla un episodio concreto en el legajo judicial: “Hacia 2009, Nicolás Maduro Moros, Diosdado Cabello Rondón y Hugo Armando Carvajal asistieron a una reunión con un representante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en la que los participantes discutieron un cargamento de cuatro toneladas de cocaína que las FARC estaban preparadas para transportar al Cartel de los Soles. Cabello Rondón indicó que las FARC debían entregar la cocaína en un punto específico de Venezuela, donde un avión estaría esperando para trasladarla a Nicaragua, con destino posterior a México y su importación en Estados Unidos”.
Un investigador que durante años ha estudiado el flujo de las drogas desde América Latina hacia Estados Unidos y Europa explica a DIVERGENTES, bajo condición de anonimato, que Nicaragua no “ha sido un gran activo del tráfico de cocaína”. Lo cual, insiste, no quiere decir que las drogas y los narcos no transiten por el país, bajo la aquiescencia de funcionarios sandinistas.
“Sé cómo funcionaban los carteles en el Triángulo Norte y Nicaragua, entre 2002 y 2014, al menos cuando trabajé en eso de manera directa, era el ‘travel agent’ de los narcos y un sitio de lavado”, plantea el investigador. “En ese tiempo la droga costaba 28 dólares el gramo. Se sacaba básicamente de unas 500 toneladas que se vendían por 15 mil millones de dólares. De eso, un 3% quedaba como renta para los ocho carteles que operaban. Una parte de ese dinero se lavaba en Nicaragua, comprando tierras, invirtiendo en hotelitos turísticos. Pudo haber sido anualmente alrededor de un 15% de esa plata la que se lavaba en inversión”.
El experto calcula que se lavaban unos 50 millones de dólares anualmente y que se realizaban compras por un promedio de medio millón de dólares, es decir, unas ocho operaciones mensuales, distribuidas en el territorio nicaragüense. “Los nicas en la Policía se encargaban de organizar viajes, sacar pasaportes y cédulas a narcos salvatruchos y hondureños”, afirma el investigador. “Pero en términos de pasar droga, ha sido muy poco. Siempre hubo trasiego en baja cantidad, menos de cinco toneladas anuales. Siempre he sostenido que Nicaragua no es un sitio de narcotráfico, es un facilitador de transacciones, pero en menor escala”.
Volviendo al caso contra el Cartel de los Soles y Maduro, por ahora, en los documentos judiciales en Estados Unidos no se menciona a ningún funcionario del régimen Ortega-Murillo. La dictadura sandinista de Managua no ha hecho ninguna referencia a estos señalamientos. No obstante, no es la primera vez que Estados Unidos señala a Nicaragua como corredor de vía libre para el tráfico de drogas. Fuera del juicio contra Maduro y sus secuaces, cuya audiencia inicial tuvo lugar este 5 de enero, Washington designó en septiembre de 2025 a Nicaragua como “un país clave en el tránsito de drogas”.
Dicha designación, dictada por el Departamento de Estado que dirige Marco Rubio, ocurrió en un contexto particular: las operaciones de Washington en el Caribe venezolano, la antesala para la enorme operación militar que terminó con la captura de Maduro y su esposa. Esta designación dinamitó el principal argumento del supuesto “muro de contención” con el que Ortega y Murillo han tratado de congraciarse con Estados Unidos, exhibiendo al Ejército de Nicaragua como un garante de la lucha antidrogas en en la región en cada ocasión posible.
“La presencia de un país en la lista anterior no refleja necesariamente las iniciativas antidrogas de su Gobierno, ni su nivel de cooperación con Estados Unidos. La inclusión de países en la lista se debe a la combinación de factores geográficos, comerciales y económicos que permiten el tránsito o la producción de drogas o precursores químicos, incluso si un Gobierno ha implementado medidas rigurosas y diligentes de control de narcóticos y aplicación de la ley”, explica la designación del Departamento de Estado.
Las relaciones en materia de lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado entre Managua y Washington se encuentran en un punto muerto, después de que Estados Unidos anunció en junio de 2025 el retiro de la Administración de Control de Drogas, conocida por su siglas en inglés como DEA, de Nicaragua por “falta de cooperación” del régimen sandinista.
“Las violaciones de los derechos humanos y la corrupción rampante en Nicaragua han llevado a Estados Unidos, la Unión Europea y otros países a imponer sanciones económicas y suspender la asistencia en materia de seguridad. Como resultado, Nicaragua se ha vuelto menos cooperativa en la lucha contra el tráfico de drogas y a menudo ignora las solicitudes de información rutinarias”, indicó en junio el mismo Departamento de Estado, en un informe titulado “Estrategia Internacional de Control de Narcóticos”.
Los Ortega-Murillo han emitido un par de comunicados muy comedidos tras la captura de Maduro y Flores, pero han limitado su verbo encendido contra Trump y el “imperialismo”, mientras el juicio contra el presidente y la primera dama chavista despuntó en una fría y nevada Nueva York la mañana de este 5 de enero, en una audiencia en la que ambos imputados se declararon “inocentes”.