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январь 18, 2026

La presidencia encargada de Delcy Rodríguez: los 180 días que definirán una posible transición en Venezuela

El interinato de Rodríguez se sostiene hoy en una interpretación constitucional que evita declarar la falta absoluta de Maduro y, con ello, activar un proceso electoral para el que tampoco existen condiciones, según un experto venezolano.

La presidencia encargada de Delcy Rodríguez: los 180 días que definirán una posible transición en Venezuela

TL;DR

  • Nicolás Maduro's capture has created a political uncertainty in Venezuela, with Delcy Rodríguez now leading the country.
  • Rodríguez's interim presidency is based on constitutional articles concerning temporary presidential absence, with a potential 180-day limit.
  • The constitution does not explicitly cover the scenario of a president being captured by a foreign power, leading to legal ambiguity.
  • The US government, under Donald Trump, has expressed support for Rodríguez's interim leadership, describing it as a stabilization process.
  • Opposition leader María Corina Machado claims Rodríguez is merely following Trump's orders and that no genuine agreement exists.
  • Despite claims of a new political moment, tangible changes in daily life and structural reforms in Venezuela are not yet evident.

Todo en Venezuela parece ser incierto. Lo único claro es que la captura de Nicolás Maduro abrió una ventana política que podría derivar en un cambio profundo. O quizás no. En cualquier caso, Delcy Rodríguez, hoy al frente del chavismo, tiene 180 días para definir si el país se encamina —o no— hacia una transición de dictadura a democracia. La ausencia de Maduro, lejos de activar automáticamente el mecanismo de sucesión electoral, ha derivado en una zona gris del derecho constitucional, marcada por los intereses “convergentes” de la Casa Blanca y del Palacio de Miraflores.

En Caracas, los altos mandos del chavismo insisten en que Maduro sigue siendo el presidente de Venezuela. Dos días después de su detención, al juramentarse como presidenta encargada, Rodríguez subrayó que asumía el cargo en su condición de vicepresidenta ejecutiva de Maduro, no como su sustituta definitiva.

La juramentación se produjo tras una orden del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que avaló la asunción de Rodríguez ante la “ausencia forzosa” del mandatario. Que el oficialismo repita que Maduro continúa siendo presidente no es casual. Es la base política y jurídica que permite encuadrar su ausencia como temporal y, con ello, evitar la activación inmediata de la figura constitucional de la falta absoluta.

Qué establece la Constitución Bolivariana

El andamiaje legal que sostiene el interinato de Rodríguez se encuentra establecida en los artículos 233 y 234 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, los cuales regulan las faltas del presidente. El primero enumera las faltas absolutas: la muerte, la renuncia, la destitución por sentencia del Supremo, la incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica, el abandono del cargo y la revocatoria del mandato. Ninguno de esos supuestos se produjo en el caso de Maduro. La Constitución no prevé la captura de un mandatario por una potencia extranjera.

Ante esa ausencia de encaje normativo, el chavismo optó por una vía distinta: tratar la situación como una falta temporal, regulada en el artículo 234. Dicho precepto establece que, ante una ausencia temporal del presidente, el vicepresidente ejecutivo asume el cargo por hasta 90 días, prorrogables por 90 más, con autorización de la Asamblea Nacional. En total, la norma fija un límite máximo de 180 días para una ausencia que, por definición, debe ser transitoria.

En tanto la ausencia de Maduro pueda seguir siendo calificada como temporal, no se activa el mecanismo previsto para la falta absoluta, que obliga a convocar elecciones presidenciales en un plazo de 30 días. La clave, dicen expertos, no está en quién gobierna, sino en cómo se nombra jurídicamente la ausencia del presidente.

No se establece cuántas veces se puede prorrogar

El abogado venezolano Alí Daniels plantea que la captura de Maduro es una oportunidad de cambio en Venezuela.CORTESÍA/DIVERGENTES

Para el abogado venezolano Alí Daniels, codirector de la organización Acceso a la Justicia, una lectura estricta del texto constitucional sugiere que, superado el umbral de los 180 días, la falta deja de ser temporal y debería derivar en una declaración de falta absoluta. Pero, el artículo 234 no establece de forma expresa que la prórroga solo pueda concederse una vez, continúa, lo que abre la puerta a interpretaciones extensivas que permitan prolongar el interinato de Rodríguez más allá del plazo originalmente previsto.

“En la vida real, a Maduro se lo llevaron. El problema es que ninguna de las categorías constitucionales encaja del todo con lo que pasó. La falta absoluta tiene una consecuencia clara: elecciones. Y ahí confluyen intereses tanto del Gobierno interino como de Estados Unidos, porque no hay condiciones para un proceso electoral inmediato. Además, un juicio de la magnitud del que enfrenta Maduro en Nueva York supera ampliamente los 180 días”, plantea.

El chavismo tampoco ha sido históricamente respetuoso del orden constitucional. En ausencia de un verdadero Estado de derecho en Venezuela el poder ha tenido margen para reinterpretar de manera discrecional el articulado de la Carta Magna. La diferencia esta vez es que en la ecuación aparece la presión de Estados Unidos, que ha definido la sucesión encabezada por Rodríguez como un proceso de "estabilización” del país caribeño.

Donald Trump sobre Delcy Rodríguez: “Es una persona estupenda”

Captura de video tomada de una transmisión de La Casa Blanca del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una rueda de prensa este miércoles, en Washington (EE.UU.). EFE/ La Casa Blanca.

Este miércoles 14 de enero de 2026, el presidente estadounidense Donald Trump se expresó sobre Rodríguez, como una “persona estupenda”, tras afirmar que sostuvo una “larga” y “genial” conversación con ella por teléfono. “Es alguien con quien hemos trabajado muy bien”, señaló en una rueda de prensa desde la Casa Blanca. “Creo que nos estamos llevando muy bien con Venezuela”, concluyó.

Por su parte, Rodríguez escribió en su cuenta de X que la conversación fue “larga y cortés” y se desarrolló “en un marco de respeto mutuo”. Los halagos se dan, además, un día antes de que el mandatario estadounidense reciba en la Casa Blanca a la líder opositora Maria Corina Machado, cuyo rol en la Venezuela post Maduro quedó desdibujado luego de que EE.UU. reconociera a Rodríguez como líder de Venezuela.

Desde 2016, el máximo tribunal ha emitido sentencias que han redefinido el alcance de la Asamblea Nacional, habilitado estados de excepción prolongados y reinterpretado normas constitucionales para preservar la continuidad del chavismo.

En ese marco, la sucesión presidencial tras la captura de Maduro no representa una anomalía, sino más bien la continuidad de una práctica institucional en la que el derecho constitucional opera como un instrumento flexible, adaptado a las necesidades del momento político y de los intereses de los líderes bolivarianos.

Machado: “Delcy Rodríguez recibe órdenes de Trump”

La líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, habla durante una rueda de prensa este viernes, en Washington (Estados Unidos). Machado aseguró que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, no tiene ningún acuerdo con el líder estadounidense, Donald Trump, y se limita a cumplir sus “órdenes”. EFE/ Lenin Nolly.

La líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, aseguró este viernes que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, no tiene ningún acuerdo con el líder estadounidense, Donald Trump, y se limita a cumplir sus “órdenes”.

“Delcy está cumpliendo órdenes, no está en un acuerdo”, afirmó Machado en una rueda de prensa en Washington tras recordar que en las anteriores iniciativas de diálogo el chavismo siempre se había salido “con la suya”.

Para Machado, el operativo estadounidense del 3 de enero para capturar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, demostró que “tenía que haber una amenaza real, una fuerza real” para lograr un cambio en Venezuela.

La líder opositora subrayó que Delcy Rodríguez, quien fuera vicepresidenta de Maduro, “le tiene terror al presidente Trump”.

La Administración estadounidense ha excluido de momento a Machado del proceso de transición, al considerar que no tiene ahora suficientes apoyos para asumir el poder en Venezuela, y ha optado por trabajar con el Gobierno de Rodríguez, que según Trump está bajo su tutela.

La política venezolana se reunió el jueves con Trump por primera vez en la Casa Blanca y le regaló la medalla del Premio Nobel como un gesto de “gratitud” por la captura de Maduro y para acercar posturas con el mandatario.

Machado se mostró convencida en la rueda de prensa de que habrá “una transición ordenada” en el país, aunque no quiso adelantarse a “poner fechas ni calendarios porque sería una irresponsabilidad”.

Afirmó que está trabajando “duro” para poder regresar a Venezuela junto con Edmundo González Urrutia, el candidato que según la oposición mayoritaria venezolana y buena parte de la comunidad internacional ganó las elecciones de 2024.

Proceso modificable

Jordi Bacaria, experto en relaciones internacionales y director de la revista Foreign Affairs Latinoamérica, considera que el encaje legal es “modificable”. “La desaparición de Maduro como presidente no es por causas naturales, ni una muerte, ni un asesinato. Es una captura. Lo que hace Delcy y su entorno tiene su lógica, así que caben prórrogas del mandato de la presidencia encargada. Se tendrá que valorar si la caída de Maduro supone un avance o si el control de Estados Unidos supone un retroceso”, valoró en una reciente entrevista con este medio.

Más allá de la arquitectura legal que sostiene el interinato de Rodríguez, los hechos sobre el terreno no apuntan a una transición democrática. Desde la captura de Maduro, no se han producido gestos que indiquen una apertura política sustantiva.

Por ejemplo, el aparato represivo permanece intacto, la oposición sigue marginada del proceso de sucesión y la liberación de presos políticos ha sido limitada y selectiva. De más de un millar de detenidos por razones políticas, la mitad han recuperado la libertad, sin que ello se traduzca en un cambio estructural del clima de terror que persiste en ese país.

Fotografía que muestra una pantalla en apoyo al despuesto presidente de Venezuela, Maduro, el 3 de enero en Caracas (Venezuela). EFE/ DIVERGENTES

Este mismo miércoles, Rodrígez dijo que Venezuela se ha abierto a un “nuevo momento político que permita el entendimiento desde la divergencia y desde la diversidad política ideológica”.

Venezolanos siguen en las mismas

No obstante, en la vida cotidiana de los venezolanos, sus palabras no se han traducido en cambios perceptibles. No hay señales de reconciliación, ni de reformas institucionales, ni de garantías mínimas que sugieran un “nuevo momento político”.

Los cambios visibles se concentran en el plano externo, la redefinición de interlocutores internacionales y del sector petrolero, pero no en el funcionamiento interno del Estado. En ese sentido, el interinato de Rodríguez es visto más como una reorganización del poder que como el inicio de una transición.

Aun así, el experto Daniels considera que es muy temprano para sacar conclusiones definitivas. Solo el tiempo, dice, permitirá saber si esa ventana política abierta con la captura de Maduro se aprovechó realmente en Venezuela. O no.