economy
январь 16, 2026
Narrativa sandinista dice que resguarda precios de los combustibles, cuando en realidad el petróleo está más barato que en 2021
El régimen Ortega-Murillo sostiene que desde 2021 los precios internacionales del petróleo han tenido un “incremento constante”. Sin embargo, los datos de los precios del crudo Brent y WTI, basados en estadísticas de la Administración de Información Energética de Estados Unidos, muestran que en 2021 los precios se ubicaron en niveles similares a los actuales. Desde 2023, el petróleo ha venido a la baja. Presentar ese pico como una subida permanente resulta engañoso y forma parte de una narrativa política que no coincide con la evolución real del mercado internacional.

TL;DR
- Nicaraguan government announces a freeze on gasoline and diesel prices for the week of January 11-17, 2026.
- The stated reason for the freeze is a constant increase in international oil prices since late 2021.
- International data from Brent Crude Oil Prices and WTI shows oil prices peaked in 2022 and have been declining.
- U.S. EIA data shows WTI prices were $68.13/barrel in 2021, peaked around $94.90 in 2022, and fell to approximately $69 in 2025.
- The article suggests the government's claim of a 'constant increase' is misleading, as the trend has been downward since 2022.
El Comandante Daniel Ortega Saavedra, Co-Presidente de la República y nuestra Compañera Rosario Murillo, Co-Presidenta de la República, dado el incremento constante que desde fines del año 2021 han tenido los precios internacionales del petróleo y sus derivados, los cuales afectan la economía de todos los Países… informa a las familias nicaragüenses que para la próxima semana que va del 11 al 17 de enero 2026, de acuerdo con los precios internacionales de los derivados del petróleo, los ajustes que se requieran no serán aplicados, manteniéndose los precios locales de los combustibles gasolinas y diésel sin variación, para beneficio de las familias.
El Instituto Nicaragüense de Energía (INE) y el Ministerio de Energía y Minas (MEM) emitieron un comunicado el viernes 9 de enero de 2026, en el que aseguran que el régimen sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo está preocupado por el “incremento constante que desde fines de 2021 han tenido los precios internacionales del petróleo y sus derivados”, una situación que, según el Gobierno, “afecta la economía de todos los países”.
Ante esto, el comunicado menciona que se “ha instruido” a ambas instituciones “informar a las familias nicaragüenses que para la próxima semana que va del 11 al 17 de enero de 2026, de acuerdo con los precios internacionales de los derivados del petróleo, los ajustes que se requieran no serán aplicados, manteniéndose los precios locales” de la gasolina y el diésel sin variación, todo esto “para el beneficio” de la población. Misma orientación se generó para el gas licuado de petróleo en las presentaciones de 10, 25 y 100 libras.
Lo cierto es que los precios del petróleo y sus derivados revelan lo contrario desde antes, según las dos referencias principales en el mercado intencional que es el Brent Crude Oil Prices (referencia en Europa) y el WTI (West Texas Intermediate, por sus siglas en inglés, referencia en Estados Unidos).
Haciendo un promedio entre ambas referencias muestran que el precio del petróleo a nivel mundial no ha subido constantemente, como menciona el régimen, desde el año 2021. Más bien estas fuentes oficiales reportaron que alcanzó su punto más alto en 2022, en el contexto de la crisis energética global. En los años posteriores mostraron una tendencia general a la baja, aunque con fluctuaciones mensuales como lo ocurrido en 2020 tras la pandemia.
Los precios internacionales del petróleo en 2021, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés) se ubicaron en 68.13 dólares el barril para el WTI, mientras que en Europa alcanzó los 70.86. Tras el pico de 2022, el crudo Brent pasó de 100.93 dólares y WTI 94.90 por barril, a alrededor de 69 dólares en 2025, mientras que la gasolina y el diésel también registraron caídas significativas en el mismo período.
Esto significa que, si se observa la serie completa, el patrón es claro: en 2021, luego de la pandemia hubo una fuerte recuperación que pasó de 39.16 a 68.13 dólares el barril (WTI) ; en 2022 alcanzó el máximo reciente (WTI 94.90); y entre 2023 y 2025 los precios bajaron de forma sostenida, aunque sin regresar a los mínimos de 2020.
El comportamiento del precio del petróleo contradice y no respalda la afirmación del MEM y del INE de que existe un “incremento constante” desde 2021, por el contrario, las series del Brent y del WTI, elaboradas por entidades internacionales que analizan el mercado petrolero a partir de la oferta y la demanda del crudo, como la EIA, muestran que el precio del petróleo no ha subido de manera sostenida. El alza tras la pandemia y luego en 2022 fue excepcional y no una tendencia permanente. Presentar ese pico como una subida continua es engañoso y forma parte de una narrativa oficial del régimen que no coincide con la evidencia del mercado internacional.