politics
январь 8, 2026
Tijuana, la ciudad del regreso forzado: la nueva cara de la deportación
La frontera ha cambiado. En 2025, la crisis no es solo de tránsito, sino de retorno. En este episodio de Voces en Tránsito, analizamos el impacto de la deportación en Tijuana y la crisis de salud mental que desata.

TL;DR
- Tijuana has transformed from a migrant transit point into a 'rebound wall' due to new immigration policies.
- Albergues now primarily house deportees (Mexicans and foreigners) instead of transiting families.
- Deportees experience 'migratory grief' and face truncated life plans.
- Up to 16% of deportees exhibit clinical anxiety or depression, with 40% of women suffering severe depressive symptoms.
- Organizations like Alma Migrante provide support despite lack of funding and structural violence.
Si antes imaginábamos la frontera como una sala de espera hacia el norte, la imagen en 2025 es distinta. Tijuana ha dejado de ser solo un trampolín para convertirse en un muro de rebote. Las nuevas políticas migratorias han transformado la dinámica de la ciudad drásticamente. Ahora, la deportación en Tijuana define el paisaje urbano, llenando las calles de personas que no buscaban quedarse, sino que fueron obligadas a volver.
Carolina Farrera, directora de la organización Alma Migrante, nos explica este cambio radical. Los albergues ya no se llenan solo de familias en tránsito hacia Estados Unidos. Hoy reciben principalmente a mexicanos y extranjeros expulsados tras cruces irregulares. Este fenómeno ha traído consigo un “duelo migratorio” profundo. Quienes llegan lo hacen con las manos vacías, enfrentando la negación y el coraje de ver sus proyectos de vida truncados por el sistema.
El impacto en la salud mental
Las consecuencias de este retorno forzado van más allá de lo económico; son una emergencia sanitaria. Según datos del Colegio de la Frontera Norte (COLEF), hasta un 16% de las personas deportadas presentan ansiedad o depresión clínica. La situación es crítica para las mujeres: el 40% sufre síntomas depresivos severos. Además, el estigma social agrava el trauma, haciendo que la deportación en Tijuana sea una experiencia de doble victimización para quienes la sufren.
Organizaciones como Alma Migrante intentan llenar los vacíos que el Estado ignora. A pesar de la falta de financiamiento y la violencia estructural, siguen siendo la primera línea de defensa. En este episodio de Voces en Tránsito, documentamos no solo las cifras, sino las historias humanas detrás de las estadísticas. Escucha cómo sobreviven quienes han sido devueltos a una ciudad que, paradójicamente, se ha vuelto su única trinchera posible.