economy
январь 20, 2026
Nicaragua desperdicia dependencia que tiene Costa Rica de su frijol rojo
Nicaragua es el principal proveedor de frijol rojo de Costa Rica, pero la falta de información pública sobre cosechas, rendimientos y precios amenaza con debilitar esa posición. Las autoridades costarricenses exploran otros mercados ante el encarecimiento del producto y la incertidumbre generada por la falta de datos oficiales del mercado nicaragüense, pese a que los consumidores ticos siguen dependiendo de este grano básico para su dieta regular

TL;DR
- Costa Rica imports 90% of its internal demand for red beans from Nicaragua.
- Lack of official production and pricing data from Nicaragua risks the trade relationship.
- Costa Rica is diversifying its red bean imports, with increased sourcing from the U.S. and Brazil.
- Nicaragua's authoritarian regime and lack of transparency negatively affect its agro-export sector.
- This lack of transparency can lead to Costa Rica seeking more reliable suppliers.
- Costa Rica has a structural deficit in domestic food production, increasing import dependence.
- Nicaragua claims significant bean production but fails to publish comprehensive data, creating distrust.
Costa Rica depende de las importaciones provenientes de Nicaragua para cubrir el 90% de su demanda interna de frijol rojo. Sin embargo, la falta de datos oficiales sobre volúmenes de producción y precios por parte del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo pone en riesgo esa relación comercial estratégica, advierte un informe del Consejo Nacional de Producción (CNP) de ese país.
“El frijol rojo es importado principalmente de Nicaragua, principal productor de ese grano en Centroamérica. En los últimos años presenta precios superiores y especulaciones de problemas de producción, sin embargo, esta información no es confirmada, a razón de que el país no comparte públicamente datos de producción y cosecha de frijol”, señala un reciente boletín del Servicio de Información de Mercados (SIM) del CNP de Costa Rica.
El boletín destaca que en 2024, Costa Rica importó 24 290.64 toneladas de frijol rojo y 18 054 de frijol negro. En el caso del frijol rojo, el 90% de esa importación fue hecha desde Nicaragua.
Frente a ese escenario, el país costarricense ha comenzado a diversificar sus fuentes de importación. El boletín de 2025 revela que Estados Unidos ha incrementado su participación de forma significativa.
“El crecimiento exponencial de Estados Unidos en la importación de frijol rojo, ha aumentado del año 2022 al 2023 en un 1726% y del año 2023 al 2024 en 156%”, destaca el documento.
De acuerdo con el mismo informe, Brasil también ha ganado terreno. En 2023 se importaron 848 toneladas de frijol rojo brasileño, cifra que creció a 862 toneladas en 2024. “El motivo es buscar alternativas más económicas de frijol respecto a Nicaragua”, indica el CNP.
Régimen político afecta exportaciones
Nicaragua produjo 4.31 millones de quintales de frijol en 2024–2025; 2.5 millones fueron para consumo interno y el resto para exportación. Divergentes/ Tomada de El Diario Nica.El economista nicaragüense Marco Aurelio Peña advirtió que el funcionamiento actual de la economía nicaragüense no puede entenderse sin tomar en cuenta el régimen político autoritario que domina el país, lo cual afecta al sector agroexportador.
“Una dictadura es un gravísimo error de optimización sistémica en un régimen político”, afirmó, al comparar su efecto con el de un virus que corrompe todo el sistema operativo de una computadora. Bajo este esquema, “en lugar de optimizar el funcionamiento del país, lo que va causando es reproducción de errores en el funcionamiento económico”.
El experto explicó que el sistema político de Nicaragua impacta negativamente sus relaciones comerciales internacionales, especialmente con países como Costa Rica, cuyas instituciones exigen productos confiables, seguros y con trazabilidad. Ante la falta de garantías sobre la inocuidad y el origen de los bienes agropecuarios nicaragüenses, esta nación “comienza a considerar otros oferentes que le inspiren más confianza”.
El economista advirtió que esta falta de transparencia y la gestión autoritaria del régimen sandinista pueden tener consecuencias directas para sectores estratégicos como la industria agrícola de exportación.
“Supongamos que Costa Rica deja de comprarle frijol o le compra menos (a Nicaragua). Eso quiere decir que disminuyen las exportaciones, y eso no se soluciona de la noche a la mañana, máxime cuando tenías una relación con un comprador tradicional”, señaló.
Peña también destaca que esta situación repercute en la pérdida gradual de mercados tradicionales. “Costa Rica, que ha sido un comprador fiel, está diversificando sus fuentes porque no puede arriesgarse a depender de un proveedor que no ofrece garantías. No es ni siquiera una decisión política. Esto puede tener un impacto devastador para el sector exportador nicaragüense, que ya enfrenta limitaciones estructurales”, añadió.
El experto señala que revertir este panorama requiere cambios profundos en la gestión pública y la apertura de canales de información confiables. “Sin un ambiente institucional transparente y confiable, Nicaragua seguirá perdiendo competitividad y oportunidades de crecimiento en el mercado regional del frijol”, puntualizó.
Costa Rica dependiente de frijoles nicas
Por su parte, el economista costarricense, Leiner Vargas, en una entrevista con DIVERGENTES, considera que la situación de Costa Rica en materia de abastecimiento de alimentos básicos es estructuralmente vulnerable al presentar déficit en la producción local de alimentos, por lo que se ubica entre los países más dependientes de la importación de alimentos.
Esta dependencia afecta directamente al abastecimiento de granos básicos como el arroz, el maíz y los frijoles, productos fundamentales tanto para el consumo humano como para la alimentación animal. Vargas destaca que, ante esta situación, la relación comercial con Nicaragua es clave.
“Si no tuviéramos a Nicaragua al otro lado que produce un superávit de frijoles, Costa Rica sería un país con una situación muy difícil en el mercado de frijoles”, advirtió.
Esta afirmación destaca la importancia estratégica que Nicaragua ha tenido como proveedor, incluso en medio de la falta de transparencia y las distorsiones del mercado.
A pesar de los esfuerzos de Costa Rica por fortalecer la producción nacional, los resultados siguen siendo insuficientes. En 2024, Costa Rica registró una cosecha de apenas 10 035 toneladas de frijol rojo. Esta cantidad no cubre la demanda interna, por lo que el país se ve obligado a importar más del 60% del grano que consume, según datos del boletín del Gobierno costarricense.
Las cifras oficiales del régimen
El régimen orteguista, a través de medios de propaganda oficialista como Radio La Primerísima y El 19 Digital, asegura que asegura que Nicaragua alcanzó una producción total de 4.31 millones de quintales de frijol en el ciclo 2024–2025, de los cuales 2.5 millones se destinaron al consumo interno y el resto a exportaciones.
Además, esos medios de propaganda reportaron que durante la época de apante se sembraron 122 742 manzanas de frijol rojo entre noviembre de 2024 y enero de 2025, y que la cosecha de primera alcanzó 787 108 quintales, con un avance del 65% de las áreas previstas para cosechar.
A pesar de estas cifras oficiales, el Gobierno nicaragüense no publica boletines técnicos sobre su sistema agroproductivo, omitiendo datos esenciales como rendimientos por manzana o volúmenes exportados. Esta situación crea desconfianza en socios comerciales como Costa Rica.
El economista Peña señala que el régimen nicaragüense solo difunde la información que le conviene y oculta los problemas reales que enfrenta el sector agrícola. “Nicaragua divulga sólo lo que quiere que se sepa, y evita mencionar las dificultades productivas o económicas que realmente afectan a los productores”, resalta y añade que esta falta de transparencia es lo que genera desconfianza entre los socios comerciales.
Mientras el régimen divulga cifras que pretenden proyectar estabilidad agrícola, el esquema imperante mantiene una comunicación incompleta y poco verificable. Para Peña, esta estrategia podría perjudicar al sector frijolero de exportación, especialmente si Costa Rica y otros compradores optan por diversificar sus fuentes ante la falta de garantías sobre calidad, trazabilidad y estabilidad de precios.
Según medios oficialistas nicaragüenses como El 19 Digital, los principales destinos de las exportaciones de frijol rojo nicaragüense incluyen Costa Rica, El Salvador, Honduras, Estados Unidos y Guatemala. Entre estos, el país costarricense se mantiene como el socio comercial más importante, reafirmando la relevancia regional del grano producido en Nicaragua.
Dependencia creciente de Costa Rica
Los principales destinos de las exportaciones de frijol rojo nicaragüense incluyen Costa Rica, El Salvador, Honduras, Estados Unidos y Guatemala. Divergentes/ Tomada de El Diario Nica.Según el informe costarricense, las regiones de producción nacional, como la Huetar Norte y el Pacífico Norte, enfrentan condiciones climáticas y económicas desfavorables. La combinación de plagas, lluvias irregulares y altos costos de insumos ha mermado el rendimiento de los cultivos. Además, el ingreso de frijol más barato desde el exterior desincentiva la siembra local.
En boletines anteriores al año 2023, el CNP ya advertía sobre el riesgo de depender excesivamente de las importaciones, especialmente cuando provienen de un solo país, por lo que la falta de información oficial por parte de Nicaragua les dificulta prever el comportamiento del mercado, lo cual impacta directamente al consumidor costarricense.
El frijol es un alimento básico en la dieta costarricense, por lo que su escasez o aumento de precio afecta directamente a los hogares. Ya desde 2013, el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) advirtió que el 99% del frijol rojo consumido en Costa Rica provenía de Nicaragua. Más adelante, en 2019, esta misma entidad publicó el informe Análisis del mercado de frijoles y maíz blanco, en el cual señaló que Costa Rica tiene un déficit en la producción nacional de este grano y debe importar tanto frijol negro como rojo, para cubrir la demanda interna.
A pesar de la fuerte dependencia de Costa Rica, Nicaragua desperdicia su oportunidad como proveedor clave al ocultar datos y especular con precios. Esta falta de transparencia pone en riesgo su posición dominante y abre la puerta a que Costa Rica busque proveedores más confiables, afectando directamente al sector exportador nicaragüense.